¿Qué es un medidor de turbidez?

Conocido como turbidímetro o medidor de turbidez, es un instrumento portátil o de instalación que lo podemos utilizar para medir la claridad relativa de un fluido.                                                         

En otras palabras, esto funciona midiendo la cantidad de luz dispersa por partículas suspendidas en una muestra. Los sólidos suspendidos, impiden la transmisión de luz a través de los fluidos.

Del mismo modo, la turbidez presente en una muestra puede deberse a una o varias sustancias químicas.

Un turbidímetro mide esta obstrucción para determinar la turbidez, o densidad de la luz de una muestra, y lo hace en unidad nefelométrica (NTU).                                                                                             

Una solución turbia tiene un alto valor de turbidez, mientras que una solución relativamente clara, tiene un nivel bajo. Los medidores de turbidez, trabajan midiendo la cantidad de luz difundida a 90° a través de las partículas suspendidas en el líquido, por lo tanto, la fuente de luz incidente suele ser LED o láser.

¿En dónde podemos utilizar un medidor de turbidez?

Las mediciones son inmediatas y su manejo es sencillo, por lo que se ha convertido en imprescindible en el monitoreo general de la calidad del agua. 

Lo podemos emplear tanto en el control en laboratorios como en el control de procesos. Por ejemplo, mediante medidas on-line para potabilizar aguas, aguas residuales, acuicultura, monitoreo ambiental, piscinas y spas, entre otros.

Un medidor de turbidez presenta distintas ventajas, por ejemplo:

  • Además de medir la turbidez existente en fluidos, se utilizan en muchos procesos relacionados a la calidad del agua, por ejemplo, en las empresas industriales y farmacéuticas.
  • Éste aparato se considera uno de los más precisos y confiables a la hora de realizar análisis, pues da resultados muy completos sobre su composición.
  • En la industria alimentaria, lo utilizan para detectar rastros de contaminantes en diversos fluidos.
  • Son capaces de controlar la claridad de los ácidos suaves utilizados en la industria de la pulpa y el papel, y con ellos se controlan los cultivos microbiológicos en la producción de antibióticos.