¿Qué son los fotómetros?

Existen diferentes tipos de fotómetros. Cada uno diseñado para que podamos realizar tareas específicas, pues dependiendo de los escenarios cambian algunos factores como la sensibilidad de las celdas, el diseño del fotómetro así como otro tipo de elementos para garantizar un mejor funcionamiento.

En un amplio sentido, un fotómetro es cualquier instrumento que usamos para medir la densidad de la luz.  Además de que también se puede utilizar en los laboratorios de química para la cuantificación de sustancias y microorganismos.

Del mismo modo, se utiliza en el análisis químico que sirve para medir, en función de la longitud de onda, la relación entre valores de una misma magnitud fotométrica relativos a dos haces de radiaciones y la concentración o reacciones químicas que se miden en una muestra.

Este instrumento tiene la capacidad de proyectar un haz de luz monocromática a través de una muestra y medir la cantidad de luz que es absorbida por dicha muestra.

Esto le permite al operador realizar dos funciones:

-Dar información sobre la naturaleza de la sustancia en la muestra.

-Indicar indirectamente qué cantidad de la sustancia que nos interesa está presente en la muestra.

El fotómetro tiene como base de su funcionamiento el análisis de la intensidad de la luz. Lo que le permite determinar, de acuerdo a una escala y una unidad de medición específica, temas como la velocidad, la apertura o el tiempo de exposición de un material fotosensible, de una cámara por ejemplo, a la luz.

Para obtener estos datos, los fotómetros usa una celda fotosensible o un sensor el cual permite captar los rayos de luz del ambiente. Una vez captados el sistema analiza la intensidad de los fotones, interpretando los datos y emitiendo así la lectura precisa.